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Bibliografía de Adela Cortina, Directora de la Fundación ÉTNOR.
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Las fronteras de la persona. El valor de los animales, la dignidad de los humanos
Adela Cortina. Madrid, Taurus, 2009
La dignidad de la persona es el fundamento de los derechos humanos, la clave para ser miembro de la comunidad moral y política. Sin embargo, en las últimas décadas el movimiento animalista propone extender las fronteras de la persona, la dignidad, la comunidad y los derechos más allá y más acá de la especie humana. Desde su perspectiva, algunos animales son personas y algunos seres humanos no lo son. Defiende que cualquier ser valioso debería formar parte de la comunidad moral y política, ya que una auténtica democracia tendría que incluir a todos los seres que tienen un valor. El libro de Adela Cortina discute estas corrientes y propone un modelo de sociedad democrática, atenta al valor de los animales y comprometida con la dignidad de los humanos.
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Pobreza y Libertad. Erradicar la pobreza desde el enfoque de Amartya Sen
Adela Cortina y Gustavo Pereria (editores). Madrid, Tecnos, 2009
Desde hace algunas décadas crece la tendencia a propiciar el reencuentro entre ética y economía, se extiende la convicción de que la meta primordial de la economía es mejorar la vida de las personas. En este reencuentro tiene hoy un protagonismo especial el enfoque de las capacidades de Amartya Sen. A partir de este marco común, economistas y filósofos trabajan conjuntamente en el presente libro para ayudar a erradicar la pobreza y lograr un respeto efectivo de la dignidad humana. Con este objetivo los autores presentan políticas ya acreditadas, recurriendo a los Objetivos del Milenio como una de las medidas más destacadas por su alcance global, pero también a políticas locales, atienden a los procesos que permiten modelar preferencias a través del peso de las comunidades, las tradiciones y las emociones, estudian alternativas financieras a los sistemas tradicionales de crédito, como los microcréditos, así como la responsabilidad social de las empresas. Y todo ello desde los fundamentos de una economía que exige tener en cuenta como criterio de evaluación del desarrollo, no ya el PIB o el ingreso medio, sino la libertad. Desde esta perspectiva, la ciencia económica, sin perder rigor, sino todo lo contrario, se pone al servicio de los seres humanos y proporciona las herramientas para una evaluación que permite forjar un horizonte emancipatorio para la humanidad. El libro se dirige tanto a un público general, interesado por problemas acuciantes de la vida cotidiana
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Public Reason and Applied Ethics. The Ways os Practical Reason in a Pluralist Society
Adela Cortina, Domingo García-Marzá and Jesús Conill (edited by). Ashgate, 2008.
Examining the theoretical and empirical status of applied ethics, this volume demonstrates how a pluralistic and democratic society can deal with ethical issues in the light of its moral conscience.
The volume first sets the stage for a conception of applied ethics as applications of transnational civil ethics, based both on a discourse theory of knowledge (Apel, Habermas), and on an activities and capabilities approach (Aristotle, Sen). It then examines how applied ethics relates to important theoretical discussions in philosophy such as constructivism, virtue ethics, hermeneutic and deliberative theory. The contributors discuss applied ethics in light of globalization and identify recurring dilemmas as well as the problem of universal norms. They close by considering two aspects of the institutional point of view – republicanism, and contractarianism and constitutional economics.
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Ética de la razón cordial. Educar en la ciudadanía en el siglo XXI
Adela Cortina. Oviedo,
Nobel, 2007 (Premio Internacional de Ensayo Jovellanos, 2007)
En las cárceles de Abu Ghraib y de Guantánamo, en el gulag ruso y en las atrocidades del Gran Paso Adelante, en las matanzas de tutsis en Rwanda y de campesinos en El Salvador o Guatemala, pero también en los centros de enseñanza, cuando grupos de alumnos golpean a los más débiles, quedan sin respuesta las preguntas: ¿hasta dónde podemos llegar cuando la presión social arropa a los desalmados, a los que desprecian el dolor y el sufrimiento de otros?, ¿por qué esa distancia entre nuestras grandes declaraciones sobre los derechos humanos y las realizaciones de la vida cotidiana?
“No tienen corazón.” –dicen las gentes. Y aciertan. No tienen corazón, y por eso es imposible salvar el abismo entre los grandes dicho y hechos.
El presente libro propone unas nuevas bases para una verdadera ética de la ciudadanía, fundamentada no sólo en argumentos, sino en una razón cordial, capaz de aunar inteligencia, sentimientos y coraje, de modo que los valores morales arraiguen en los conciudadanos.
A partir del principio de que “conocemos la verdad nos sólo por la razón, sino también por el corazón”, por decirlo con Pascal, es preciso recordar que corazón, en su origen etimológico, significa al mismo tiempo afecto, inteligencia, talento y estómago. Educar en una ciudadanía cordial, en la capacidad de estimar los valores, de compadecer y de argumentar, es el propósito del libro.
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Razón
pública y éticas aplicadas. Los caminos
de la razón práctica en una sociedad
pluralista
Adela Cortina,
Domingo García-Marzá (editores). Madrid,
Tecnos, 2003
En las sociedades
moralmente pluralistas y democráticas el
ejercicio de la razón pública es
indispensable. Y para nutrirla de información,
reflexión y orientaciones, la presencia
activa de las éticas aplicadas es de primera
necesidad.
Las "éticas aplicadas", es decir,
la bioética, la ética económica y
empresarial, la ética de los medios de
comunicación, la ecoética y la infoética,
la ética profesional, y las reflexiones éticas
sobre fenómenos como el deporte o el consumo,
configuran una "forma nueva de
saber", una forma nueva de reflexionar
sobre los problemas morales y de proponer
recomendaciones para la acción.
El presente libro recoge trabajos de K.-O.
Apel, K. Bayertz y A. MacIntyre, así como de
J. Conill, A. Cortina, D. García-Marzá, A.
Hortal y M. Kettner. Lo que está en cuestión
a lo largo de estas páginas es el estatuto
propio de ese nuevo saber, de las éticas
aplicadas, indispensable para que una sociedad
pluralista y democrática aborde los problemas
morales a la altura de su conciencia moral.
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Construir
confianza. Ética de la empresa en la
sociedad de la información y las
comunicaciones
Adela Cortina
(editora). Madrid, Trotta, 2003
Construir confianza
es una de las tareas a las que se ven
enfrentadas las empresas en esta era que bien
puede llamarse, más que "postindustrial"
o "postmoderna", la "era de la
información y las comunicaciones". En
ella las empresas se encuentran con nuevos
desafíos, que pueden convertirse en obstáculos
o, por el contrario, en oportunidades de
crecimiento. Tales desafíos podrían
ordenarse en tres grandes rótulos, que
requieren el ejercicio de tres grandes
virtudes: la preocupación por la viabilidad
de las empresas en la nueva era, que requiere
el ejercicio de la prudencia, una prudencia
que exige generar confianza; la posibilidad de
edificar una ciudadanía cosmopolita con ayuda
de las tecnologías de la información, que
requiere ejercitar la justicia; y la necesidad
de asumir la responsabilidad corporativa en el
proceso de globalización, recurriendo a la ética
de la empresa como factor de innovación
humanizadora. El atentado del 11 de
septiembre, los escándalos financieros de
Enron, Worldcom y tantos otros, la amenaza de
una nueva guerra mundial no han hecho sino
recordar al mundo contemporáneo, a comienzos
del Tercer Milenio, que sin confianza no
funcionan ni la economía ni la política con
rostro humano. En el presente libro autores de
primera talla y diversos países analizan
desde distintos ángulos la necesidad de la ética
empresarial en la construcción de confianza,
y proponen caminos practicables para ello.
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Por una ética de consumo.
La ciudadanía del consumidor en un mundo global
Madrid, Taurus,
2002
El consumo no es sólo un medio de supervivencia o un fenómeno
económico. Es una forma de relación entre personas, que intercambian regalos,
van juntas al cine o a un concierto. Es una manera de comunicar que se ha
triunfado en la vida y por eso se conduce un Mercedes, o se lleva ropa de alta
costura; o de mostrar a los vecinos que se es igual a ellos, porque también se
va de viaje al Caribe. Es un medio de sentirse "uno mismo" gracias a
la ropa, la casa, los muebles elegidos, haciendo caso a través de ellos al
consejo de Píndaro "llegar a ser el que eres". Y es también una
forma de sentirse mal al percibir que la mayor parte de la humanidad no puede
elegir nada de eso. No puede ni siquiera elegir los bienes de consumo para
sobrevivir, porque ni los tiene a mano ni puede producirlos.
Sociología, economía, psicología, antropología y marketing se han adentrado
en el mundo del consumo desde hace años y, sin embargo, la ética apenas se ha
ocupado de un fenómeno que está causando injusticia en el nivel global,
insatisfacción en las supuestas sociedades satisfechas y expolio en la
Naturaleza. Cuando, bien enfocado, puede convertirse en una excelente
oportunidad de humanización.
En esa línea camina este libro: en la de intentar orientar éticamente el
consumo, proponiendo sugerencias para un consumo justo, libre, solidario y
felicitante. Si es preciso pensar otra globalización, cambiar las formas de
consumo es una de las primeras asignaturas pendientes. Y no una optativa, sino
una troncal en la carrera de hacer un mundo a la altura del profundo valor de
las personas.
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Alianza y contrato. Política, ética y religión
Madrid, Trotta, 2001
En los umbrales
del Tercer Milenio dos parábolas siguen siendo indispensables para comprender
los vínculos humanos: la de la Alianza, que se relata en el libro del "Génesis",
y la de Contrato, que hizo fortuna
desde el "Leviatán" de Hobbes. Cada una de ellas parece dar sentido a
una forma de ser persona en el mundo moderno, la forma religiosa y la forma política,
quedando la ética como un sucedáneo de una y otra para tiempos de crisis. Sin
embargo, política, ética y religión siguen siendo tres dimensiones específicas
del ser humano, que no pueden desenvolverse con bien
si no es transmitiendo tanto el relato del pacto social como el de la alianza al
hilo de las generaciones.
En diálogo con las corrientes más relevantes del momento, este libro propone
una articulación de política, ética y religión apropiada para nuestro
tiempo, desde el contrato entre seres autónomos y desde el reconocimiento recíproco
de quienes son carne de la misma carne y sangre de la misma sangre.
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Los ciudadanos como protagonistas
Barcelona, Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores, 1999
¿Es
irreversible la crisis de valores que parece padecer la sociedad actual? ¿Hacia
dónde se orientará la moral cívica en Occidente? Los ciudadanos del mundo
moderno tienen en sus manos la posiblidad de ser los verdaderos protagonistas de
una nueva ética basada en los conceptos de dignidad, felicidad, compromiso y diálogo.
La autora propone contenidos para desarrollar una moral de corte esencialmente
pluralista, en la que, a partir de unos criterios mínimos generalmente
aceptados, cada persona puede adherirse a otros criterios diversos que considere
adecuados y convincentes.
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Hasta un pueblo de demonios. Ética pública y sociedad
Madrid: Taurus, pensamiento, 1998
La
ética pública se encuentra en este fin de siglo en una situación paradójica:
parece a la vez imposible y necesaria. Necesaria, porque a largo plazo no
funciona la vida pública, incluidos los mercados globales, sin una base firme
de confianzay credibilidad, que no surgen sino de convicciones y hábitos éticos
profundamente arraigados.
Imposible,
porque la vida pública -local y global- no está dirigida por gentes lo
suficientemente inteligentes como para percibir esto, sino por mafias chapuceras
y míopes, que juegan al corto plazo en la política, la economía, la
universidad, la sanidad, la prensa o la judicatura: las mafias, que impiden a la
cosa pública ser cosa de todos los ciudadanos, cosa nuestra, y la convierten en
cosa de ellos, cosa nostra.
Hacer
justicia, devolver a los seres humanos ese mundo del que son dueños legítimos,
es el nuevo motor de una historia que no ha terminado más que para los
conformistas de toda la vida. Los diligentes, los que piensan y aman, se
esfuerzan por diseñar propuestas de justicia, que hoy no puede ser sino local y
global. Este libro apuesta claramente por la razón diligente, no por larazón
perezosa, estúpida y sin corazón. Por eso dedica los primeros capítulos a
criticar esas mafías que imposibilitan la ética pública, y el grueso de la
obra, a esbozar un proyecto de ética pública para las organizaciones y las
instituciones, preocupado por hacer justicia y propiciar felicidad.
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Ciudadanos del mundo. Hacía una teoría de la ciudadanía
Madrid: Alianza editorial, 1997
Este
libro constituye una exploración, tanto a lo largo de la historia como en sus
facetas social, económica, civil, intercultural, de un término que en los
últimos años ha pasado a primer plano: el de ciudadanía. Hay una razón que
justifica especialmente este interés: la necesidad, en las sociedades
postindustriales, de generar entre sus miembros un tipo de identidad en que
éstos se reconozcan, superando así el déficit de adhesión que padecen las
mismas. Más allá de estas demandas, ADELA CORTINA propone una ciudadanía que
represente un punto de unión entre la razón sentiente individual y los valores
y normas que tenemos por humanizadores, de modo que éstos puedan arraigar y ser
asumidos por todos. Sobre esta base, la autora construye un proyecto de
CIUDADANÍA COSMOPOLITA capaz de convertir al conjunto de la humanidad en una
comunidad basada en la solidaridad de la que nadie quede excluido.
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Ética de la empresa. Claves para una nueva cultura empresarial
Madrid: Trotta, 1994
"Ética"
y "empresa" parecen habitualmente términos contrapuestos, como si llevar
adelante una empresa implicara arrumbar necesariamente toda suerte de valores
morales, o como si, desde la perspectiva contraria, vivir moralmente nos
exigiera evitar cualquier contacto con el mundo del negocio.¿Es correcto este
prejuicio tan extendido? ¿No descansa en un modo inadecuado de entender tanto
la ética como la empresa?
Así
parece, porque diversas experiencias muestran que las empresas que sobreviven y
logran mejores resultados son precisamente aquellas que también han incorporado
en su quehacer cotidiano un conjunto de valores morales; valores que componen un
nuevo modo de entender la empresa, una nueva cultura empresarial. La razón de
esta necesidad de valores no es difícil de sospechar: las empresas cobran
sentido y legitimidad social al prestar sus servicios del modo que reclama la
sociedad de nuestro tiempo, y si no se atienen a él, si no cumplen lo éticamente
exigido, pierden toda credibilidad y legitimidad.
Ética
de la empresa intenta ofrecer los rasgos de una nueva cultura de la empresa,
situada en el nivel ético propio de las sociedades democráticas, que es
-creemos- un nivel dialógico. Desde él se ocupa en diseñar una ética económica,
de la empresa y de la dirección, y también una asesoría ética; aportando,
por otra parte, una nutrida bibliografía sobre este novedoso ámbito y una
relación de los centros en que actualmente se trabaja sobre él.
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Ética aplicada y democracia radical
Madrid, Tecnos, 1993
En
tiempos "postutópicos" como los que corren, profundizar en la
democracia parece ser uno de los pocos proyectos capaces de generar ilusión
suficiente como para salvarnos del vacío producido por el éxito de haberla
alcanzado. Pero para emprenderlo no estará de más averiguar en qué negocio
nos estamos embarcando, y preguntar a liberales, demócratas, socialistas, tecnólogos,
representacionistas y participacionistas qué idea de democracia ofrecen en que
valga la pena profundizar.
Curiosamente
mientras los partidarios de la democracia política representativa discuten con
los de la participativa, la respuesta parece venir hoy de la sociedad civil, de
aquellos sectores en que los hombres concretos, raíz de cualquier forma de
organización social, exigen ser tenidos significativamente en cuenta en las
decisiones que les afectan, que es en definitiva la exigencia de una democracia
radical.
Son,
pues, los distintos ámbitos de la llamada "ética aplicada" -la
bioética y la GenÉtica, la ética de la empresa y de la educación, la ética
de la información y la ecoética- los que están exigiendo que se realicen los
ideales de una democracia que vaya a la raíz.
Pero
eso sí: no cualquier ética aplicada, sino aquella que entiende, desde una
determinada antroponomía, que cada hombre es un interlocutor válido, al
que es ineludible tener en cuenta.
La
realización de una democracia radical exige, entonces, emprender en todos los
ámbitos e instituciones una revolución ética.
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Ética sin moral
Madrid:
Tecnos,
1990
Son
los nuestros tiempos recios para cuantos se preocupan por la moral. Y no porque
no esté de moda, que es todo lo contrario: todos se hacen lenguas de ellas, tal
vez porque nuestra vida pública alardea de lo que carece. Sino porque incluso
los que tienen su estudio por profesión -los éticos- parecen empeñados en
disolverla.
Postmodernos
y premodernos han sentado en el banquillo de los acusados al orden moral creado
por la Modernidad, que intentaba dar razón de la autonomía personal, los
derechos humanos y el compromiso esperanzado en lograr una humanidad
reconciliada. Prudentes sociólogos, tenidos por "neoconservadores", aconsejan
el retorno a la religión civil. E incluso los éticos que dicen defender tal
orden moral -los utilitaristas y los campeones de la ética discursiva- están
haciendo de él un cálculo o adelgazándolo en derecho y política.
La
pobre ética, que ya perdió sus supuestos -Ética sin metafísica, Etica sin
religión han llevado por título algunos libros-, se está quedando sin objeto:
se está quedando sin moral.
¿Tenemos
que hablar, pues, de una época "postmoral", a la que bastan el derecho y la
política para resolver los conflictos y hacer a los hombres felices, o se
merece el sufrido contribuyente un orden moral en el que confiar?
Dialogando
con las distintas éticas actuales intenta la nuestra llevar adelante la moral
moderna, base legitimadora de una democracia auténtica, que tiene por claves la
autonomía personal y la solidaridad social.
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Ética mínima. Introducción a la filosofía práctica
Madrid, Tecnos, 1986Nuestro
tiempo es tiempo de modestia: época "light". La reflexión huye
de los grandes sistemas y la acción de las grandes empresas. ¿Quién ambiciona
ya descubrir la verdad, alcanzar el bien, practicar la justicia? ¿Quién
pretende poseer el secreto de la felicidad?
Pequeñas
verdades, minúsculos bienes, fragmentos de justicia, retazos de felicidad nos
ayudan, si no a "vivir bien", en el hondo sentido de los clásicos,
al menos a "pasarlo bien": a pasarlo lo mejor posible.
Y,
sin embargo, las preguntas por la rectitud y la justicia, por la
legitimidad del poder y la esperanza de salvación continúan pidiendo respuesta
a una cultura que precisa contestarlas para recobrar su sentido.
Abordar
tales cuestiones es el propósito de este libro. Para ello se interna en ese ámbito
del saber llamado "práctico", desde las cuatro dimensiones que lo
configuran: moral, política, derecho y religión. Desde ellas se alumbra hoy,
si no una ética de máximos -una ética del "ethos" y la
felicidad, como la que Aranguren, prologuista del libro, nos regaló hace
tiempo-, una ética de mínimos; si no una magna moralia, una ética mínima.
Pero una ética que se resiste a renunicar a lo mejor que hemos aprendido tras
siglos de historia: el valor de la autonomía humana y la necesidad de un
consenso -entendido como concordia, no como estrategia- para la organización de
la vida jurídica y política.
Etica
mínima, recurriendo a una doble tradición filosófica que arranca de Kant -la
hegeliana y la dialógica-, aborda los fundamentos filosóficos de un saber práctico
-moral, jurídico, político y religioso- modesto, pero irrenunciable. Por su
claridad y fundamentalidad puede servir de manual a cuantos desean introducirse
en este saber.
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Razón comunicativa y responsabilidad solidaria. Ética y política en K.O Apel
Salamanca, Sígueme, 1985
La
filosofía moral es hoy más necesaria que nunca. La era de las imágenes del
mundo, que desde sus contenidos legitimaban normas comunes, toca a su fin y, sin
embargo, la humanidad en su conjunto se encuentra interpelada por desafíos,para
los que no cabe más recurso "humano" que una común respuesta, responsable y
solidaria. El hambre, la guerra, la crisis ecológica o el desequilibrio económico
son hoy problemas universales que requieren soluciones universales.
Esta
es la razón por la que la filosofía moral es hoy más necesaria que nunca.
Aunque
la ética no está legitimada para ofrecer respuestas concretas, suplantando en
su tarea a las tradiciones morales, estéticas y religiosas, tal vez pueda
ofrecer ese mínimo de racionalidad y universalidad que le pertenece por
esencia.
En
esta línea de filosofía moral propositiva se inserta la presente investigación
y recurre como hilo conductor a una de las éticas contemporáneas más
enraizadas en la tradición ética de occidente, más próximas a la vida
cotidiana: la ética dialógica o comunicativa, en la versión que de ella
ofrece K. 0. Apel y también, en buena medida, J. Habermas.
Sin
embargo, la defensa de la razón práctica en forma de racionalidad comunicativa
encuentra también sus límites. ¿Son insuperables tales límites? ¿constituyen
-por hablar con Kant- los "límites extremos de toda filosofía práctica"? A
estas preguntas se enfrenta K. 0. Apel en su extenso epílogo -"¿Límites de
la ética discursiva?"- delineando los rasgos del actual estado de las éticas
del diálogo.
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