Isabel Giménez Zuriaga, directora general de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros.

 

1. ¿Cómo ha afectado la pandemia covid19 a tu organización?

La pandemia ha afectado seriamente a la economía mundial, cambiando la fase del ciclo económico. Lo que empezó en un primer momento como shock de oferta al romperse la cadena de suministro desde Asia, después, con el confinamiento paralizó la demanda, a excepción de los productos básicos (alimentación).

Con respecto a la FEBF, teníamos un calendario de actividades programadas por el 30 aniversario de la Fundación que han tenido que ser pospuestas. Una vez establecido el estado de alarma se reunió un comité de crisis para programar webinars de temas jurídicos y financieros de interés para empresarios y profesionales de la Comunidad Valenciana, que están teniendo una magnífica acogida, con centenares de personas conectadas.

 

2. ¿Crees que tu sector debe tomar medidas? ¿Cómo puede ayudar?

El tercer sector, compuesto por fundaciones y asociaciones tiene mucho que aportar a la sociedad civil en estos momentos de confinamiento. Una parte del sector proporciona cobijo, alimento y atención sanitaria a personas sin recursos.

A modo de ejemplo, la crisis covid19 no hubiera tenido una evolución positiva sin la intervención de organizaciones clave como ACNUR, Caritas o Cruz Roja.

En otro orden de cosas, las actividades formativas webinars y debates online sirven para que los empresarios y directivos tomen decisiones informadas y adapten sus presupuestos a las nuevas circunstancias para poder sobrevivir y superar las dificultades con éxito.

El tercer sector siempre ayuda a evitar desigualdades, proporcionando acceso a productos y servicios a colectivos desfavorecidos, evitando los fallos de mercado y reduciendo brechas.

 

3. ¿Cómo crees que será el escenario después de la crisis? ¿Cambiará tu relación con los empleados, clientes, proveedores y resto de grupos de interés?

Toda crisis conlleva cambios a las personas que la sufren. Todos conocemos testimonios de personas con circunstancias durísimas que nunca olvidarán el año 2020. Esta crisis nos ha recordado, por ejemplo, la importancia de la salud y de las relaciones humanas por encima de otros temas que se pudieran considerar erróneamente importantes.

Por lo que respecta al mundo de las finanzas, la crisis ha mostrado la importancia de la inclusión de mapas de riesgos empresariales, así como de la prudencia contable o de monitorizar en tiempo real el presupuesto de tesorería.

En los mercados financieros resulta llamativa la buena salud de las finanzas sostenibles. En el entorno de la inversión colectiva las salidas de partícipes ante la caída de las cotizaciones en los mercados financieros no afectaron a los fondos sostenibles, mostrando que las finanzas responsables no son una moda, sino una megatendencia que se ha consolidado.

Desde la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros hemos recordado la importancia de no tomar decisiones precipitadas. Ante la disponibilidad de tiempo en casa, se debe hacer un mapeo global de las finanzas familiares, consolidando ingresos y gastos. Estos momentos son buenos para recordar la importancia de monitorizar el presupuesto familiar, así como ser conscientes de todos los gastos (grandes y pequeños) para poder eliminar todos los gastos no necesarios, ver como se puede ayudar (aportaciones a ONGs), e incorporar hábitos de consumo responsable como compras de segunda mano o reciclaje.

Las reuniones online con Skype, teams y tantos otros programas han mostrado además que algunos desplazamientos no tienen sentido, pudiendo cambiar la forma de reunirnos y tomar decisiones en el futuro.

 

4. ¿Habéis tomado algunas medidas para ayudar a los más vulnerables?

En el caso de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros, se trabaja fomentando la educación financiera y evitando la exclusión financiera con programas gratuitos para niños y población marginal y un premio anual de educación financiera.

En el caso de los webinars formativos, las consultas vinculadas a problemas económicos derivados del covid19 se están respondiendo inmediatamente, ya que las necesidades financieras exigen soluciones individuales y expeditivas.

 

5. ¿Cómo crees que afectará a la globalización?

Históricamente, los periodos de globalización económica han coincidido con periodos de crecimiento económico, y los periodos de barreras comerciales y aranceles han reducido el crecimiento económico. Sin embargo, al comenzar la pandemia covid19 ante los problemas de suministro generados en algunos productos, se ha puesto en valor (se ha mostrado imprescindible) disponer de proveedores cercanos.

En el caso del sector alimentario se ha mostrado como elemento diferencial disponer de productores hortofrutícolas valencianos, así como grandes cadenas de distribución como Mercadona o Consum, que han garantizado el suministro a los hogares valencianos.

Esta reflexión supone tomar las decisiones oportunas en el futuro para mantener una cadena de suministro cercana, reduciendo la contaminación generada por el transporte internacional y la puesta en valor de la economía circular.

 

6. ¿Cómo crees que afectará a la tecnología?

Esta crisis ha mostrado también la importancia de la tecnología y su carácter transversal, afectando profundamente a las relaciones profesionales y humanas.

Tras la crisis 2008 los únicos productos que no bajaron de precio y adquirieron mayor importancia relativa en la cesta de la compra fueron los productos tecnológicos. Pero la distribución de smartphones supone un acceso privilegiado a numerosos procesos económicos que hay que poner en valor.

En esta crisis covid19 disponer de smartphones y ordenadores en las viviendas ha permitido la posibilidad de trabajar en remoto a numerosos profesionales y a numerosos niños les ha permitido continuar con el calendario escolar.

A nivel humano, estos dispositivos han permitido conectarse por whatsapp o por Skype a personas enfermas, que de esta manera han podido hablar con sus familiares. Las nuevas tecnologías han acercado a las personas en circunstancias excepcionales de aislamiento en las que algunas familias estaban separadas.

Los proveedores de sistemas de comunicación han visto tensionada su red por el acceso de numerosos usuarios y la prueba se ha superado con éxito.

En cuando al consumo, además de los productos de alimentación, los productos tecnológicos también han visto reforzada su demanda a consecuencia del estado de alarma.

Como reflexión final, conviene recordar la necesidad de hacer un consumo responsable de las nuevas tecnologías, tal y como se ha venido recordando en el Seminario Permanente de Etnor, contrastando la veracidad de la información, respetando el espacio de cada uno y preservando el derecho a la intimidad. Se debe proporcionar información que aporte valor, contrastada, transparente y veraz, respetando pautas de educación mínima.

La gran trascendencia de la pandemia mundial ha supuesto que seamos testigos de un cambio de era, y esta circunstancia excepcional nos obliga a afrontar el futuro inmediato con mayor responsabilidad, cautela y humildad, conscientes de nuestras limitaciones, pero también de la fortaleza humana para afrontar entre todos los retos que se vayan presentando.

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