Rodríguez-Piñero en el Seminario Étnor “La digitalización merece la pena si lo hacemos bien y si evitamos las brechas que se están creando”

Valencia, 13 de diciembre.- La Eurodiputada del Grupo de los Socialistas y Demócratas Europeos Inmaculada Rodríguez ofreció ayer la conferencia titulada “La transformación digital desde una perspectiva europea: principales retos éticos y sociales”. La última sesión del año 2019 del XXIX Seminario Permanente de Ética Económica y Empresarial, organizada por la Fundación Étnor con la colaboración de Fundación Bancaja, se centraba en el estado actual del desarrollo digital de la Unión Europea y los interrogantes más próximos que se presentan.

En la inauguración del evento, el presidente de Fundación Étnor, Enrique Belenguer, quiso plantear algunas preguntas con el ánimo de avivar la reflexión y el posterior debate. Cómo minimizar los riesgos que la digitalización de la economía está provocando en el ámbito de los derechos sociales o cuáles serán los principales cambios normativos que debe abordar la Unión Europea en los próximos meses fueron algunas de sus cuestiones. Por su parte, Empar Martínez, directora general de Industria, Energía y Minas, destacó la función divulgadora de la ponente y la importancia de Fundación Étnor como un “espacio de reflexión que permanece, y en el que se plantean preguntas que desde una perspectiva ética debemos hacer siempre en temáticas de rabiosa actualidad”.

En su ponencia, Inmaculada Rodríguez, quien del mismo modo destacaba como algo fundamental “tener un foro donde se pueda reflexionar y pensar de cara al futuro en un momento donde prevalece el consumo de lo inmediato

”, se mostró positiva respecto a las oportunidades que ofrece el nuevo paradigma digital y advertía que, además del desarrollo tecnológico, el nivel de formación de un país, la calidad de su democracia, de sus instituciones y la sociedad civil también son condicionantes para avanzar con éxito. Según la eurodiputada, “la Comisión Europea estima que un mercado único digital podría generar hasta 415.000 millones de euros adicionales de PIB y la creación de cientos de miles de empleos”. Es por esto que afirmaba: “la digitalización merece la pena si lo hacemos bien, y si evitamos las brechas que se están creando.”

La capacidad competitiva del mercado digital europeo frente a las grandes potencias de Estados Unidos y China resulta esencial para “mantener una influencia global” en el desarrollo y mejorar la escasez de inversión. Para conseguirlo, la eurodiputada del PSPV apuntaba a la necesidad de construir un mercado

único digital que acabe con las barreras reglamentarias de los 28 Estados miembros. “Tenemos que crear un marco regulatorio único que de seguridad jurídica y permita favorecer la inversión”, afirmaba. Algo que podría conseguirse con el Programa Europeo Digital y el Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas.

España ocupa una posición intermedia en el índice de la economía y la sociedad digital de la Comisión Europea y, según Rodríguez, “mejora progresivamente”. Sin embargo, destaca la falta de formación en habilidades digitales como el principal reto de la digitalización en el país. “Únicamente el 54 % de nuestra población tiene competencias digitales básicas. El 20 % de las empresas españolas no realiza ninguna formación digital para sus trabajadores, y solo el 38 % tiene una estrategia digital”. La desigualdad tecnológica y la brecha digital son las consecuencias de estos datos, por lo que la eurodiputada socialista urgía al desarrollo de una estrategia de formación “continua y permanente” para el empleo.

Además de este, los principales retos que se presentan responden a distintas necesidades. Por un lado, la UE debe desplegar un marco regulatorio que garantice la protección de los datos personales y la seguridad en Internet frente a las “amenazas crecientes” del ciberacoso, el fraude y la intolerancia. La necesidad de garantizar los derechos laborales ante el impacto de las nuevas tecnologías sobre el empleo también resulta un reto urgente. Las nuevas formas de empleo que están surgiendo carecen de un marco regulatorio que establezca sus condiciones de trabajo y derechos. Así mismo, la capacidad de sostenibilidad fiscal es un problema destacado sobre el que Inmaculada Rodríguez afirmaba: “Tenemos la carencia de una fiscalidad adecuada a una nueva realidad y una nueva capacidad productiva. Por tanto, hay que pensar en una reforma del sistema tributario a nivel internacional”.

El último de los retos europeos responde a la veracidad de la información y la defensa de la democracia. Según Rodríguez, la cultura de la inmediatez, el desarrollo de las TIC y la imposición de las redes sociales están provocando fallos en los instrumentos de comunicación, el acceso a información veraz y la libertad de expresión, “piedras angulares de toda democracia”. “Es por ello que resulta importante que se actúe bajo códigos éticos”, afirmaba, y llamaba una vez más a la necesidad de promover el avance científico, técnico y educativo: “formación y educación, es lo que nos hace libres y capaces de diseñar el futuro que queremos y de corregir los errores que no queremos”, concluyó.

Al cierre de la sesión, Adela Cortina quiso subrayar la necesidad de una mentalidad positiva para el desarrollo. Reclamando que la inteligencia artificial y la digitalización no sean temas esenciales del debate político, la directora académica de Fundación Étnor, llamaba al pragmatismo, superando discusiones ideológicas y simbólicas, “para avanzar y defender la dignidad humana”.